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El Huevo de Colon Karamjit Singh, está al frente del centro Onkar de Pamplona. Mis amores con la Cámara de Aislamiento Sensorial, con la burbuja, a la que he titulado como El huevo de Colón por sus clarísimas connotaciones formales y por el hecho de que existen también afinidades definitorias algo que parece complejo, difícil, pero que si lo miras bien, es sencillísimo-Son prácticamente de ayer. Amores iniciativos les llamaría yo, y por eso, supongo, no he alcanzado "nirvana" ni éxtasis, ni cosa que se le parezca. Pero me he sentido muy bien. Mi primer contacto con la burbuja fue hace unos días en el centro ONKAR de lruñea que regenta Karamjit Singh Bhatti, un indio sikh (sij), un ingeniero eléctrico, ciertamente le da un toque exótico al centro.Mi primera inmersión fue, si no frustrante, no lo gratificante que podía esperarse tras leer la prolija relación de sensaciones y efectos bienhechores de la burbuja de aislamiento sensorial. Como he escrito por ahí, hay un algo inquietante cuando uno se encierra por primera vez en la cámara. Aunque el manejo de la puerta que cierra el huevo es interior y uno puede abrirla y cerrarla simplemente con estirar el brazo, y aunque existe un interruptor al alcance de la mano para iluminar la cámara por dentro, uno. digo. no puede evitar, aunque esté curado de espantos, los fantasmas de la claustrofobia. Estos agobios iniciales se vencen con cierta facilidad, bien abriendo la puerta de la cámara o con la simple iluminación del receptáculo. Y esta demostrado que la claustrofobia salvo en casos rarísimos, no es un impedimento para la utilización de la burbuja. Y luego está lo del flotar; una sensación nueva y de lo más gratificante. Tumbarse sobre el agua, mezclada con sulfato de magnesio ( Sal de Epsom) lo que le da a la solución una gran densidad, Y contemplar tu cuerpo, flotando sin ningún esfuerzo es lo más parecido a lo que uno se imagina debe de ser flotar en una nube. Desaparecida la sensación de gravedad, el cuerpo parece desaparecer, diluirse, el aislamiento sensorial comienza también a tomar, cuerpo. La piel, el tacto, se confunde con la solución salina, ya que ésta se encuentra a la misma temperatura que la piel (alrededor de 36 º C) y al dejar el cuerpo estirado por el efecto de la flotación las piernas se abren y los brazos se arquean a la altura del pecho, lo que equivale a eliminar también hasta el propio contacto fisico. El sentido de la vista se elimina también cerrando la cámara y estableciendo la oscuridad absoluta, y el sentido del oído descansa por la perfecta insonorización de las cámaras. Aquí debería comenzar ese estado de paz física y emocional del que hablan los expertos. Un relajamiento de los músculos del cuerpo y una liberación de la mente de todas las tensiones habituales. Pero, siguiendo con esta mi primera experiencia, algo no cuadraba, ya que la propia novedad, el extraño universo cerrado, el silencio, la oscuridad, planean fuertemente sobre la mente, evitando ese disfrute, esa relajación total. Y es que no hay que perder de vista el símil de los amantes primerizos, que a falta de conjunción y rodaje resuelven sus encuentros con excesivas agujetas y no pocos sudores. Pero estos mínimos sobresaltos, que de alguna forma empañaron mi primer contacto con el huevo, se difuminaron en mi segundo encuentro. Dice un técnico en materia de burbujas relajantes que el cerebro aprovecha para equilibrar sus hemisferios entre sí, facilitando el acceso al subconsciente también y creando un espacio interior ilimitado en el que potenciar la creatividad palabra actualísima ésta, por cierto!- y la imaginación, mientras se diluyen los conflictos emocionales que lo atenazan. Yo no sé si mis hemisferios se equilibraron. y tampoco capté ningún errático concepto de mi subconsciente más ignoto, y desconozco si se me desarrolló la creatividad o la imaginación, pero de lo que estoy consciente es del agradable y relajante rato que pasé. Y ésa es la constatación más imponente. Una experiencia que merece la pena. John C. Lilly, precursor de la burbuja Sobre el año 1950, una serie de especialistas americanos que estudiaban las técnicas de relajación psíquica, empezaron a considerar la posibilidad de que una eliminación de los estímulos físicos que llegan al cerebro permitiría una relajación psíquica total que llevaría al individuo a un estado de somnolencia que al cabo de un tiempo desembocaría en un sueño profundo y reparador. Con este propósito se iniciaron pruebas con antiguos tanques destinados al ensayo de equipos submarinos siendo uno de los más destacados investigadores de aquella época, el neurólogo John C. Lilly, el que se acercó en sus trabajos a los principios que rigen hoy en día la construcción y técnica de las cámaras de aislamiento sensorial. En aquellos experimentos se esperaba que la eliminación de estímulos físicos en el cerebro conduciría inevitablemente a la somnolencia; y resultó que no; que a donde conducía era a una liberación de la psiquis, de su dependencia física, lo que producía una situación o estado contemplativo semejante al de la meditación. Este hecho, junto con la normal relajación física y psíquica provocada por las características del experimento, hacían que a su término el usuario se sintiera relajado y tranquilo, y con una mayor fuerza interior que la conseguida con otras técnicas de relajación. Los primeros experimentos se realizaron en cámaras cuadrangulares, pero en los últimos tiempos la forma de huevo es la que predomina en este tipo de aparatos. Las dimensiones del huevo son de 2,40 metros de largo, 1,30 de ancho y 1,20 de alto. La solución salina donde se flota tiene una profundidad de aproximadamente 35 centímetros y el aire en el interiores renovado automáticamente en el interior de la burbuja. Tras cada uso el líquido se filtra y es desinfectado escrupulosamente. Actualmente están construyendo burbujas con sistemas de hidromasaje, y en alguno de los modelos se incorpora un monitor de video que pueden ayudar a la relajación activa o utilizarse en el campo deportivo para que el usuario pueda visionar en un estado totalmente relajado, fases o conveniencias del juego. Efectos Generales para todos los gustos y necesidades. La eliminación de los estímulos de los estímulos sensoriales externos y la eliminación del esfuerzo muscular para luchar contra la gravedad, hacen que el usuario de la burbuja sea sujeto de una serie de efectos que van, desde el aflujo de sensaciones y estímulos interior a la relajación espontánea, descenso metabólico, limpieza de los sentidos que salen potenciados, disminución del ritmo cardíaco, del ritmo respiratorio, disminución del ácido láctico debido a la inactividad muscular, disminución, de diferentes secreciones, armonización de la circulación sanguínea, de la circulación linfática, etc...; pero aunque la burbuja en si misma no tenga esta médica, curativa, su utilización es aconsejable para los dolores lumbares a las ciáticas, reequilibrio de la columna vertebral, desaparición de agujetas, contracturas musculares y una aceleración del proceso de reconstrucción y consolidación en caso de desgarros y tirones asimismo, según estudios realizados, una consolidación más rápida..de las fracturas, con un aumento de la calcificación.. Por ejemplo, se dice que una fractura inmovilizada con escayola necesita 40 días de media para su consolidación ósea y 60 días de reeducación. En la burbuja, donde 1. factura se protege con unas férulas de caucho, la consolidación ósea se produce en 25 días. Por otra parte está la posibilidad de acceder al subconsciente, con lo que su utilidad se amplía sobre manera en su aplicación a centros psiquiátricos. En concreto su utilización es considerada como un instrumento muy adecuado para casos de stress, fatiga, tensiones nerviosas, toxicomanías, angustias, depresiones nerviosas. trastornos del sueño, etc. Todo un regalo el de la burbuja. Para los interesados, en Pamplona el centro ONKAR, se encuentra en Monasterio de Fitero, y se sabe existen instalaciones de este tipo en funcionamiento tanto en Bilbao como en Donostia. En esto de la burbuja, como en casi todo lo nuevo, hay un punto inquietante que es preciso superar. pero cuando se da ese paso, cuando se cruza el umbral y se adentra uno en los arcanos del flotar, misteriosamente suspendido en una amigable nube ovoidal, uno descubre jardines Desconocidos de laxitud y de relajo. Desaparece la carga del cuerpo, los sentidos se desconectan y uno Viaja, liviano como el aire, por los mundos a los que te quiera conducir la mente. Se trata de la burbuja de aislamiento sensorial. Un gran invento para los tiempos que corren. |