El occidente de Nicaragua, así como el resto del occidente de Centroamérica, está dentro del llamado
Cinturón de Fuego Circumpacífico, caracterizado por una intensa actividad sísmica y volcánica.
La placa del Caribe (una placa continental, sobre la cual se encuentra ubicada prácticamente toda la América Central) se está desplazando hacia el este. En su margen oeste está siendo presionada por la placa de Cocos (una placa oceánica), que se mueve hacia el noreste a mayor velocidad.
El resultado es la subducción de esta última bajo la placa del Caribe, y algunas de sus consecuencias son el desarrollo de la Fosa Mesoamericana en su unión, en el continente el graben y, dentro de éste, la Cadena Volcánica.
La Fosa o Trinchera Mesoamericana tiene de 4 a 5 km de profundidad [Shah et al., 1975] y se extiende aproximadamente a 130 km de la costa del Pacífico de Centroamérica [Montero, 1990], desde México hasta Costa Rica.
Por su parte, el graben es una depresión tectónica alargada paralela a la costa del Pacífico y se
extiende al sur hasta la parte norte de Panamá, y en dirección norte continúa hasta la región
central de Guatemala [Cluff & Carver, 1973].
La sección de esta depresión que se encuentra en el territorio de Nicaragua constituye un graben asimétrico y es conocido como Graben o Depresión Nicaragüense. Está situado a unos 200 km de distancia de la Fosa Mesoamericana [Arce, 1973] y atraviesa el occidente del país con rumbo NO, desde el Golfo de Fonseca al norte, hasta cerca de El Limón, en Costa Rica, al sur. Contiene los dos grandes lagos de agua dulce, el Lago Xolotlán y el Lago Cocibolca, e incluye la mayoría de los centros volcánicos en Nicaragua.
La Cadena Volcánica Centroamericana está alineada paralela a la Fosa Mesoamericana y se extiende desde México hasta Costa Rica. Parte de ella son los volcanes de la Cordillera de los Marrabios alineados a lo largo de una línea segmentada de unos 300 kilómetros de largo, dirigida NO-SE.
Managua está situada en la costa sureña del Lago Xolotlán, donde la Cadena Volcánica sufre una
flexión hacia el sur.
Dentro de esa área se localiza una depresión estructural: el Graben de Managua. Es un micrograben dentro de la Depresión Nicaragüense que tiene aproximadamente 15 km de ancho al sur y 26 km al norte, y una longitud de por lo menos 36 km [Woodward-Clyde, 1975].
La segmentación de la Cadena Volcánica en este punto se debe al cambio en la orientación en la placa de Cocos. El Graben de Managua se considera como una zona límite entre dos segmentos de placa. Los esfuerzos provocados por la interacción de las placas y el cortante en la zona límite de los segmentos de placa, además influenciado por la migración del magma en las cámaras magmáticas dentro del graben, producen el complejo fallamiento que presenta el Graben de Managua.
Las fallas dentro del graben de Managua han estado activas durante milenios, y desencadenan movimientos sísmicos cíclicamente, a profundidades focales de 5 a 12 km [SOP, 1973]. A pesar de que la intensidad de estos eventos es de pequeña a moderada, son capaces de producir daños extensos, como en efecto sucedió durante los terremotos de 1931, de 1968 y de 1972.
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Última actualización: lun, 24 oct 2005