Del porqué creí, creo, y más en Dios

Mi atrevimiento para escribir sobre tema tan transcendente, se lo debo a la afirmación de un agnóstico ( Premio Nobel de Química 1975 ). Vladimir Prehg, quién afimaba : " los premios Nobel no somos más competentes que el hombre de la calle para opinar de Dios y la religión....". He aquí mis impresiones personales inevitables sobre la existencia de Dios : a decir verdad mi primera impregnación religiosa la recibí en mi ambiente familiar ; mi padre no solo era un verdadero científico de la medicina, sino que podría pasar por un hombre moderno, se notaba en su forma libre de pensar y su extraordinaria humanidad, comprensivo, dialogante hasta con el más humilde, siempre decía : " estas personas nos pueden enseñar muchas cosas que desconocemos". Era un cristiano activo, comprometido, ayudando al prójimo en todo momento y circunstancias, su profesión se prestaba para ello ampliamente. Murió joven, mi madre lo atribuía a la excesiva entrega en su profesión, preocupado siempre no solo por el estado de salud de sus pacientes sino de los familiares que rodeaban al enfermo, de aquí que sus defensas inmunológicas seguramente se fueron deteriorando y a la primera enfermedad grave sucumbió.

Desde muy niño he mirado con asombro y curiosidad cuanto me rodeaba, hoy es el día que, arañando los ochenta, sigo con la misma curiosidad y asombro, especialmente cuando me encuentro en plena naturaleza. Y llevo con orgullo ese niño que conservamos siempre, percibiendo su mismo latido, su mismo y profundo pensamiento, enmascarado por el devenir de los tiempos, por nuevas situaciones y conocimientos que a la postre, al fin de la vida no significan nada.

Mi ánima, mi alma está viva y sigue continuamente dando marcha a este proceso físico-químico que en última instancia descubrimos. Fenómenos éstos que deberían ser tratados por los científicos de "turno" con más humildad y decir: - es posible, tal vez...-, sin asegurar nada, ya que los enormes misterios que nos rodean, tanto arriba donde vemos la luz de las estrellas, sus distancias inacabables, y los movimientos regulares de los astros, perfectos, que nos llenan de admiración, pero sin saber el por qué de todo esto, pero donde se intuye una fuerza inteligente detrás de todo esto.

¿ Y pensar que todo esto se formó en un instante, en ese punto cero famoso?. Energía supercondensada y caliente que explota y da lugar a todo el firmamento que vemos y el que no vemos, es éste un primer misterio insondable, a éste le sigue el no menos increíble que se produjo en este "cachito" de tierra que habitamos y que un buen día aparece la vida, y en esa vida querámoslo o no estamos nosotros, los hombres como piezas únicas, al menos en el pensamiento, en la sensibilidad y en un etc. interminable.

Algún científico ha dicho que no existe tanta diferencia entre lo orgánico e inorgánico, no comprendo esta forma de razonar, para mí simplemente en lo inorgánico encuentro admiración por la belleza de las cosas creadas, pero en lo orgánico o lo que es lo mismo en los seres vivos encuentro el interés, el misterio de todo aquello que tiene latido, que nace y muere todos los días y hasta los seres más pequeños tienen una complejidad que representa un universo entero y que a medida que se van diseccionando, las sorpresas científicas de hoy nos llenan de asombro y admiración.

La convivencia con lo cotidiano nos hace minimizar su auténtico valor. Me parece que el nacimiento de un ser vivo es el hecho más asombroso que existe, y sin embargo queremos demostrar el porqué a través de meras suposiciones de lo que pasó hace millones de años, todos son teorías retrospectivas, tal sucede con la evolución de las especies, la cual tenemos que admitir por estar avalada por estudios rigurosos, pero que encuentro demasiado reduccionista o demasiado exageradas las deducciones acaso por el reduccionismo con el que están tratadas y así se nos dice que nosotros los humanos procedemos de átomos, de seres unicelulares que fueron transformándose y alimentándose en el famoso caldo Oparin, y que luego viene el sinfín de pases de unas especies a otras.

Los más próximos a nosotros son los chimpancés, con casi el mismo número de genes (tan sólo les faltan dos). Me pregunto si serán de la misma calidad, o si tal vez los dos que faltan son los más importantes. Nos dice algo, si no, el último hallazgo de esos peces transparentes con el mismo nº de genes que nosotros los humanos, me gustaría más provenir de éstos. A los monos les encuentro como una caricatura cómica de nosotros, ya que con tanta variedad de animales, algunos tendrían que parecerse a nosotros, al menos en lo morfológico. Me parece que los dibujantes que ilustran los estudios evolutivos tienden a animalizar los principios del hombre. Se dice que estos cambios o mutaciones se deben a las causas externas: alimentación, cambios climáticos, etc. y que entonces viene también la selección natural.

Con todo el respeto que merecen los especialistas, lo encuentro muy infantil, y como "de cuento" todas estas afirmaciones, sobre todo teniendo presente la complejidad que presentamos nosotros. Los estudios modernos de la genética demuestran la disposición de los valores intrínsecos de los organismos vivos que mandan (a la manera de los programas de ordenador) lo que vamos y tenemos que hacer, por lo que se habla ya de un gen encargado de la propia evolución. Es decir que la evolución ya está programada y las dificultades externas hacen que se modifiquen las estructuras orgánicas y no al revés

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Mi sentido común y mi intuición me dicen que estos organismos primeros tan elementales para haberse transformados hasta nosotros en los seres más complejos, o eran ya tan importantes o más que nosotros, o bien algunos seres superiores indudablemente muy inteligentes depositaron la semilla de la vida, la cual va desarrollándose de forma determinada y que tal vez siga desarrollándose. Es pues un nuevo Big-Bang que lógicamente explota en una tierra acondicionada previamente para que el desarrollo se verifique con la máxima seguridad.

El estudio de tales acontecimientos debe ser a la inversa de nuestros complejos cuerpos hacia atrás, un atrás demasiado lejano y demasiado misterioso.

Parto en primer lugar del cerebro, ese enigmático elemento que intuye y piensa y que de manera lógica cree que una o varias inteligencias, por supuesto extraterrestres depositaron en su día sobre la tierra la semilla de la vida. Nosotros los creyentes sabemos que fue Dios y que su hijo vino a la tierra a darnos testimonio de la Verdad, que hoy debería reconocerse sin reparo alguno.

Es corriente el hecho de oir hablar a los racionalistas o materialistas de estas cosas apoyándose principalmente en el tiempo y en el azar. El tiempo no es más que una palabra, muy útil, sí, indispensable para referirnos a ésto o aquello, más el tiempo es incapaz de por sí de crear nada, es como un espectador mudo y ciego además de sordo e inmóvil. Así que me imagino el principio del mundo como un espacio negro y vacío, como la embocadura de un inmenso teatro sin principio ni fin, y que de pronto de esa nada aparecen por arte de magia, o de energía fantástica, sí, pero que inteligentemente va poblando de objetos, los astros que tienen movimiento (aquí nace la palabra tiempo) y conservan distancias matemáticas increíbles. Y de la explosión en la hora cero del mundo aparece entre otros un pequeño trocito al cual llamamos Tierra. Tierra que de momento alberga el misterio más grande, la Vida. Nosotros podemos preguntarnos: ¿Qué hacemos aquí?, ¿Porqué hemos venido?, ¿Acaso es el azar el que hizo las millones de combinaciones ordenadas?, ¿Porqué se está produciendo la venida de un nuevo ser cada millonésima de segundo?.

Al respecto quiero referirme a la opinión que tienen algunos intelectuales que juegan con la imaginación y la ironía de la palabra poniendo todo lo religioso en solfa, porque me parece que no van contra los curas y altas jerarquías de la Iglesia, en el fondo van contra los fundamentos de la propia religión cristiana. Lo que me interesa es la opinión de los científicos. Acabo de leer una obra importante; su autor es el catedrático de Física Antonio Fernandez Rañada, cuya ayuda fue indispensable en algunos pasajes de este artículo, escrito con la mejor voluntad, pues son de un compromiso y exposición grandes.

Quizás, dice Rañada, losdiez físicos más importantes son: Albert Einstein ,Isaac Newton , James Clerk, Niels Bohr, Werner Heisenberg, Galileo Galilei, Richard Feyman, Paul Dirac, Erwin Schordinger y Rutherford . De todos estos tan sólo Dirac era ateo y los otros restantes han estado abiertos al menos a entender la trascendencia o la idea de Dios.

Como dato personal diré que siempre he vivido en el mundillo médico y sanitario y jamás encontré un profesional de la medicina, ni catedrático ni alumno que no creyera en la existencia de Dios.

Los años van pasando y mis convencimientos se van consolidando sobre la existencia de Dios. Mis estudios de medicina -Facultades de Valladolid y Madrid- me acercaron al conocimiento del cuerpo humano, el cual es de una complejidad increíble, imposible del fruto del azar –aunque comprendo la posición de los que creen que los seres vivos los han traido los extraterrestres- es una postura que considero lógica en cierto modo. Otros creemos por los relatos de los libros Sagrados y por los Evangelios en Dios como Rey de la Creación.

En una ocasión me enfrenté a la apertura de un cráneo, era mi primera vista en vivo de este singular órgano. ¿Cómo era posible que aquello pudiera dar órdenes y contraórdenes, almacenar datos que puedan interesar en su día con objeto de asociarlos, todo ello formando la inteligencia, donde nace el arte, la sensibilidad, el progreso de la ciencia, los pensamientos que viajan en un instante de un lugar a otro del Universo por lejano que esté.

¿Pero como puede albergarse en tan poco espacio tanta maravilla?. Después de tantos lustros de aquello, hoy tenemos los ordenadores -complemento valioso-, pero ridículo y torpe al lado del cerebro humano. Y no solo es ésto sino que el cerebro se asoma al exterior por una prolongación de los nervios ópticos que son la expresión más genuina del alma nuestra y que ven, y ven en color, y que interpretan a través de una conducción sutilísima lo que ven.

¡Qué ridículas nuestras invenciones fotográficas, y qué decir del oído, del gusto, y unas interminables sensaciones que nos comunican y alegran la vida. ¿Y los poderes telepáticos de la mente, que se cree eran más potentes en los hombres primitivos?, ¿Y la hipófisis, o glándula pituitaria, asentada en la silla turca, enviando órdenes hormonales en respuesta a los estímulos sexuales?. ¿Acaso podemos pensar en fenómenos casuales o propios del azar?. ¿Es que no tenemos respuesta evidente, al menos en parte a todos estos procesos interrelacionados y complejos?. Sí la hay, pero muchos todavía no quieren saber nada de ella, aunque se presente con claridad todos los días delante de sus propias narices.

La ciencia nos llevará inexorablemente a la existencia de Dios. Y si no qué decir de los adelantos genéticos, en los que se habla de una zona en la célula encargada del poder evolutivo, ante las posibles circunstancias adversas exteriores, y que contradicen en buena parte a las teorías de Darwin y su famosa selección de las especies. ¿Y si no, porqué unas evolucionan y otras no?. Vemos , por ej. insectos encerrados en esas preciosas celdas de ámbar durante millones de años, siendo los mismos más o menos que los actuales. ¿Porqué no tuvieron necesidad de cambios, de mutaciones influyentes?. ¿Acaso sería por su autonomía de vuelo o sus necesidades alimenticias?. Lo cierto es que los medios evolutivos interiores de las células no tuvieron necesidad alguna en ponerse en marcha...

A propósito de estas ideas de algunos autores quiero expresar mi crítica personal; soy un aficionado a la lectura de algún que otro libro de antropología, por ej., el último libro leido : "El hombre mono. La Historia de la evolución humana" de Roid Caird y el Dr. Robert Foley.

Dice en un pasaje Henry Fairfield: -En mi opinión el cerebro humano es el objeto más maravilloso y misterioso de todo el universo y no creo que haya un periodo geológico suficientemente largo para poder justificar su evolución natural.

La marcha trepidante de los últimos tiempos en el estudio de los famosos genes nos explica muchas de nuestras intuiciones y tendencias . El hecho de que la mosca del vinagre tenga el mismo número de cromosomas que el hombre o que los chimpancés sean nuestros parientes más próximos con un par de genes menos, o que según las últimas investigaciones sobre un tipo de peces, éstos tengan exactamente el mismo número de genes nuestro, no indica que por esta causa tenga que ser forzosamente así , me imagino que serán diferentes en ciertas calidades individuales ...

A mí personalmente me gustaría más el tener como parientes más próximos a los limpios y escurridizos peces..En estos temas evolutivos tengo la sensación de que algunos ilustradores quieren hacernos descender del mono quieras que no y su tendencia hacia el dibujo de los primeros humanoides es la de animalizarlos demasiado. La supuesta caricatura es demasiado rigurosa y diríamos tendenciosa. ¿ Por qué nuestros antepasados aparecen con caras de oligofrénicos o de idiocia aguda? .A partir de un cráneo nunca completo, ¿Se puede suponer la expresión de los ojos, la tersura de la piel, el gesto de la sonrisa, etc.?.

Las dificultades para verificar sucesos ocurridos hace millones de años se prestan a muchas equivocaciones; el nº de elementos óseos encontrados es pequeño y muy fragmentado, sacar conclusiones de la "carcasa" es aventurado. Se tiene como trofeo la huella que dejó un cerebro en el interior de un cráneo. Todo lo blando naturalmente no se encuentra y es sin duda lo más importante. Por tanto no es extraño que se discuta, por ej., cuando comenzó el lenguaje a formarse, si en una zona cerebral y luego el sistema de fonación o viceversa. Eso para empezar.

Hasta hace bien poco se creía que la inteligencia se debía al tamaño del cerebro, más tarde, a las circunvoluciones, y posteriormente, me imagino que se tratará de la calidad de las neuronas. Así por ej., se sabe que con la edad disminuye el nº de neuronas ostensiblemente, pero las que quedan tienen más actividad.

Sé que ésta será una anécdota intrascendente, pero ahí va: En este tiempo atrás vino a formar parte de la "familia" un perro chihuahua, su cerebro, supongo por el tamaño pequeñísimo de su cabeza será el de una pequeña mandarina, no hemos visto perro más listo, ni comparación con los cabezotas que hemos tenido anteriormente; supongo que por muchas circunvoluciones que tenga, en tan breve espacio no pueden ser muchas

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He tenido en mis manos una buena reproducción del "niño de Taung", africano, de hace más de tres millones de años. Mi impresión personalísima es la de observar el cráneo de un niño actual con ligeras variantes morfológicas, y le imagino corriendo por la sabana, empinándose sobre los pies para ver dónde están sus compañeros de juego e imagino que si ese niño viviera ahora sería médico, fontanero o electricista y a la inversa si estuviera allí un niño nuestro se convertiría en uno más de la tribu.

Mi interpretación aventurada es la de que la inteligencia no es acumulativa, sino que partimos de cero siempre al nacer, luego vamos acomulando experiencias que nos permiten asociar unas ideas con otras y a eso le llamamos inteligencia.

Así que por un conocimiento natural, que entra por los ojos desde el primer momento y naturalmente por los hechos acontecidos y escritos en los libros Sagrados y especialmente en los Evangelios, la idea de la existencia de Dios para nosotros los cristiano y otros muchos de otras religiones: Dios existe.

No comprendo como no ven estas cosas algunas personas, lo que a mí me parece de una lógica aplastante y por el contrario están en el campo opuesto y de forma apasionada y permanente a todo aquello que huele a Iglesia y no atacando a los administradores de la misma, no, en el fondo van en contra de la fé y a favor de la negación de la existencia de Dios.

Los Evangelios -escritos por cierto en el mismo tiempo de Jesús- cosa que hoy está demostrada categóricamente, nos relatan que aquellos discípulos elementales a pesar de escuchar la dulce voz de Jesús, su aspecto extraordinario (Hoy esto lo sabemos con certeza), sus divinas palabras, sus milagros, pues bien, a pesar de todo esto tenían dudas y miedos, esta situación anímica corresponde exactamente a cualquiera de nosotros humanos ... Prueba de ello es la postura temerosa de Pedro ,negándole tres veces.

Recuerdo a propósito de este pasaje haber leído un anónimo que decía más o menos: Si cien milagros viera / Cien veces, mi Señor te negaría / De barro soy / Polvo es mi fin / A andar tu Buen Camino / "Ayúdame Señor" /.

¿Qué ocurrió para tomar esta decisión, una entrega apasionada hasta la muerte?. Naturalmente que el gran Milagro fue la resurrección de Cristo.

Su presencia real (no se trata de alucinaciones ) permanece con ellos durante cuarenta días, existiendo el testimonio de quinientas personas que presenciaron tal prodigio, recordemos al bueno de Tomás introduciendo su mano en el costado. Ahora sí, está todo claro, y henchidos de amor, predican por distintas naciones lo que él les había enseñado, hablaban en su propia lengua, y sin embargo les entendían, rubricando su fé con el martirio.

Fueron auténticos misioneros de la Verdad. Mensaje para entonces y para nuestros tiempos llenos de contradicciones e impermeables a lo evidente.

El extraño puzzle se va ensamblando. Dios verdaderamente existe. Es en este momento cuando surge con fuerza la esperanza. A este propósito El Señor se refirió en varias ocasiones que aquel que se comportara bien con el prójimo se salvaría, como aquello de "dichosos los que creyeron en mí sin haberme visto". Y cuando estaba en la cruz aquel buen ladrón le dijo en tono de súplica : "Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu reino" y la respuesta "En verdad en verdad te digo que mañana estarás conmigo en el Paraíso".

Dos mil años nos separan de aquel infortunado y al propio tiempo venturoso día, y ya ven lo que sucede a estas alturas de civilización y cientifismo: Se mata sin sentido, se pretende paganizar todo, se blasfema hasta en boca de niños que no levantan un palmo del suelo ,se ridiculiza todo lo religioso –es postura progre- se pasa olímpicamente de las conversaciones trascendentes .Se bebe sin tino, se droga sin sentido .

También existen intelectuales, científicos que hacen alarde de sus ideas materialistas, escandalizando con sus posturas un tanto extravangantes, confundiendo al común, son como pequeños diosecillos que subyugan al más incauto. Los egoístas que no tienen piedad por la ruina en que dejan a muchas familias ( Aquí entran también por desgracia bastantes cristianos ) , los que ayudan al prójimo de boquilla y son incapaces de ayudar a un solo necesitado. Y aunque sea en un tono menor los que como yo pecamos por no hacer lo necesario y que nos conformamos como en este momento me sucede a mí con lo fácil , que es escribir. Lo difícil es dar trigo.

Es frecuente escuchar a algunas personas que dicen : -Del otro mundo no ha venido nadie a contarlo- .A estas alturas no presenciamos milagros, que los temas de espíritus y parasicológicos son una filfa. Sin embargo las personas que han estado en el umbral de la muerte y han vuelto a la vida nos relatan estos trances que han supuesto cambios sustanciales en su comportamiento posterior . Estas personas deberían ser tratadas con menos ligereza y más equidad por algunos incrédulos. Está demostrado que en esos momentos pueden ver lugares y detalles pasmosos que es imposible desde la mesa de operaciones incluso tapados y anestesiados pueden haber visto .

Las últimas noticias que tengo son las de que algunos ciegos de nacimiento, habiendo estado en la misma situación antes descrita, han visto por primera vez en su vida, en colores impresionantes, el famoso túnel de luz, la presencia de seres queridos fallecidos que salen a recibirles con una sensación de paz y sosiego que a más de uno se le ha oído decir al volver a la vida: -Dejadme en paz, dejadme morir.... se estaba tan bien allí-.

¿Qué explicación científica nos pueden dar los empecinados en no creer nada de nada. Y es que todo lo que sucede en el más allá molesta. ¿Acaso ustedes dudan de que si volviese a presentarse Cristo no volverían a intentar matarle, los más indirectamente?.

Pues sí, quieras o no, Jesús es una realidad, es una realidad histórica. Y la figura tridimensional de La Sindone es un hecho cierto, como dice Stevenson y Habenor: - Existe una probabilidad entre 85 millones que no sea Cristo el hombre del Sudario-.

Negar esto es como negar la figura histórica de Julio César, con la décima parte de estas rigurosas comprobaciones, se debería dar por bueno y cierto que el hombre cuya imagen está impresa con su sangre en la Sábana Santa es Cristo. Simplemente, por tanto, Cristo es una realidad.

Como es sabido, entre la sangre y los áloes que depositaron sobre el cuerpo de Cristo hicieron de cámara fotográfica, una luz intensísima tal vez de una explosión atómica o similar "quemadura regular milimétrica en la Síndone". Se viene estudiando por numerosos científicos de todas las tendencias, se han gastado cantidades ingentes de dinero en los experimentos, cincuenta años estudiando con todo detalle, se han ideado y construido aparatos comprobatorios específicos para el caso. 2.000 cadáveres han sido recubiertos con las sustancias que se sabe empleaban en aquella época, iluminaciones extraordinarias de alta intensidad, etc. no se ha conseguido nada parecido. Solo existe esta fotografía tridimensional única en el mundo.

Estamos entrando en una cuestión que ya no se trata solamente de un problema de fé, sino en la comprobación de que Cristo resucitó verdaderamente, ésto nos obligaría a todos sin excepción a un comportamiento distinto.

Tengo amigos, incluso algún familiar que otro que no quieren oír hablar de estas cuestiones, pasando olímpicamente de ello. Cuando les digo que por favor vean la figura auténtica de Jesús, que tiene un rostro, que a pesar de ser de hombre, es diferente a todo lo conocido, no quieren verle, ¿Porqué, me pregunto?. Tienen miedo quizás a tenernos que dar la razón a los "tontos de los cristianos?, ¿Su orgullo es tan grande que no quieren dar su brazo a torcer?. ¿Por qué no quieren que exista Dios, que es como decir esperanza de vida para todos nosotros?. Les conozco bien, son en general excelentes personas, pero están metidos en un caparazón pétreo. Cuando alguno, a última hora de su vida pide un confesor o se arrepiente públicamente, dicen de él que estaría débil y la cabeza desvariaría... En verdad no les entiendo.

A propósito de todo esto que les cuento hace unos días me encontré una catedrática y científica, que me escopetó nada mas verme: -Carlón, tenía ganas de estar contigo. Leí tus libros, que por cierto me gustaron y percibí entre otras cosas que estabas obsesionado con la Sábana Santa, y resulta que hace poco me dijo un compañero mío que había estado en Turín y está incluso más obsesionado que tú. ¿Dónde se puede ver una proyección de esas?-.

Tenía cuarenta años cuando ví por primera vez el auténtico rostro de Cristo, la impresión fue alucinante, en un instante, a la vista de su rostro único, a tu fé de siempre se añade ahora la certeza de que todo lo manifestado por la Iglesia era cierto. Se comprende en un instante los mártires que ha habido, los esfuerzos de los misioneros y misioneras. De pronto, en fin, aparece ante ti El, la verdad. ¿Para qué tantos análisis científicos?. Llevo clavado en mi cerebro desde entonces la imagen del propio Jesús y siento un deseo de comunicar a los demás que existe una prolongación de la vida ciertamente. Hoy, cuarenta años más tarde, sé que son millares de personas, tal vez millones, los que han sentido las mismas sensaciones que yo.

Presiento que una vez más Cristo viene a nosotros, en estos momentos en que nos encontramos, a 2000 años de aquel glorioso día. El bien sabe la debilidad en que vivimos, con una sociedad mundial desventurada, vacía y sin rumbo, por tanto, creo que es un acto de amor más, es una ayuda una vez más.

Tengo la sensación de que la Iglesia quiere en esta ocasión que seamos nosotros, "los de a pié", los que vayamos hablando del feliz encuentro a los demás. Comprendo el punto de vista de la Iglesia, pero la vida es corta y debería participar cuanto antes la totalidad de las personas, pues este milagro no admite dilaciones. Si después de presentarse a nosotros tal y como es, pues , hijo, no te quejes más tarde. Se le llama injusto por las enfermedades que padecemos, por las desgracias telúricas que acontecen. Para eso sí existe, pero cuando te ofrece vida eterna, entonces no existe.

Es verdad que algunas cosas no las comprendemos, pero muchos de éstos acontecimientos no existirían si nos ayudáramos unos a los otros, si investigáramos para luchar contra las adversidades y no perder el tiempo en guerras, en frivolidades, en egoísmos indecentes. No estoy haciendo méritos de nada, me interesa un bledo salir en "los papeles".

Te recomiendo presenciar en directo, no por T.V. la proyección de la Sábana Santa, no es necesario ir a Turín, No necesitas gastarte una perra, te aseguro que me lo agradecerás. Una vez más te digo, amigo lector, Cristo ha venido hoy a nosotros, a tí concretamente, no seas tonto, abre bien los ojos, El te espera, jamás defrauda.

En este instante acabo de recibir tres sonetos inéditos de la persona más inteligente y buena que he conocido. Como poeta es famoso. Su nombre es Luis López Anglada. Está desolado por la muerte de su amada esposa. Los últimos versos del tercer soneto dicen :

Estar solo es lo mismo que estar muerto / Llorar es sembrar agua en un desierto / En el que cada lágrima se agota / Pero yo sé, señor, que eres mi amigo / Y, aunque hable y llore solo, estás conmigo / Aunque me tengas con el alma rota.

 

Dr. Manuel Carón Guzmán

León, octubre de 2001.