-En Català



*Fotografías de los planetas, cortesía de la Jet Propulsion Laboratory. Copyright (c) California Institute of Technology, Pasadena, CA. Todos los derechos reservados.

*Fotografía del Cometa Halley, cortesía de la ESA (European Space Agency). Todos los derechos reservados.

Los principales cuerpos celestes de nuestro Sistema Solar


ADVERTENCIA: No esperes ver a través de un telescopio imágenes como las que incluyo. Se tratan de fotografías de larga exposición sobre películas sensibles. He hecho esquemas en los que aparece cómo podemos esperar ver esos cuerpos a simple vista, con prismáticos y a través de un telescopio grande de aficionado.

Estos son los cuerpos celestes que encontramos más allá de Marte. Entramos en el reino de los planetas gaseosos: 2º PARTE.

6.ASTEROIDES 7.JUPITER 8.SATURNO 9.URANO 10.NEPTUNO 11.PLUTÓN 12.COMETAS 13.METEORITOS


Si no puedes ver las imágenes, pulsa aquí

ASTEROIDES

Cómo se ven los asteroides

Eros fotografiada por la sonda NEAR Shoemaker. (NASA/JPL) Si no puedes ver las imágenes, pulsa aquí

Entre Marte y Júpiter se encuentran una gran cantidad de asteroides repartidos más o menos uniformemente en un cinturón. Se cree que se formó a partir de la fragmentación de un único y gigantesco asteroide, aunque mucho más pequeño que la Tierra, debido posiblemente al efecto gravitatorio del cercano Júpiter, o a un choque entre asteroides. Ese mismo efecto impidió que esos miles de fragmentos volvieran a agruparse en un sólo cuerpo. También pueden tratarse de residuos de la formación del Sistema Solar que nunca pudieron dar lugar a ese único cuerpo. Un asteroide es un cuerpo sólido de entre menos de un metro a centenares de kilómetros, de composición variada; exclusivamente metálicos, metálico-rocosos, rocosos, etc. El más grande conocido se llama Ceres y tiene unos 1.030 km de diámetro y tiene una forma prácticamente esférica.

Vesta y posiblemente Pallas, en condiciones idóneas, posiblemente sean los únicos asteroides que pueden verse a simple vista, no son más que puntos débilmente brillantes que pueden ser confundidos con estrellas si no se conoce su situación exacta.

A través de los prismáticos no se obtiene mejoría, pero se pueden ver muchos más. A parte de Vesta y Pallas, podemos intentar ver: Ceres, Iris, Eros, Hebe, Juno, Melpomene y quizás Eunomia.

Debido a sus pequeños diámetros, a través del telescopio sólo pueden verse como un punto brillante, no se alcanza a ver ningún detalle ni volumen. Conociendo su posición exacta pueden seguirse las trayectorias de decenas de asteroides, o descubrir nuevos.


JUPITER

Cómo se ve Júpiter


Júpiter fotografiado por la sonda Galileo. (NASA/JPL) Júpiter es una inmensa bola de gas, en la que podrían caber unas 1.410 Tierras (142.984 km de diámetro). Tiene un núcleo rocoso del tamaño de 2 veces la Tierra, envuelto en un manto interior de Hidrógeno metálico, envuelto a su vez por un manto de Hidrógeno líquido y por otro de Hidrógeno gaseoso y Helio. Ese cambio de estado líquido a gaseoso y a metálico es debido al aumento progresivo en la presión a la que está sometido ese gas. Se encuentra a unos 778 millones de km del Sol (unos 43 minutos-luz) y realizan una órbita alrededor del Sol en casi 12 años.

Pesa como 2 veces la masa de todos los demás planetas del Sistema Solar juntos y está envuelto por delgadas nubes de amoníaco y sulfuros que le dan esa tonalidad amarillenta. Los vientos que circulan entre esas nubes son intensos y crean curiosas formas en ellas. Pueden verse una serie de franjas paralelas al ecuador y una Gran Mancha roja, más grande que la Tierra, que se cree que es una tormenta que se originó hace ya más de 300 años que es cuando se empezó a estudiar. Realiza una vuelta sobre sí mismo en sólo unas 11 horas a pesar de su inmenso tamaño, eso provoca que las fuerzas centrífugas sean muy intensas sobre el ecuador y puede apreciarse perfectamente, a través de un telescopio, el achatamiento producido en los polos y el engrosamiento en el ecuador

Al igual que Saturno, Urano y Neptuno, Júpiter posee un anillo de fragmentos de roca y hielo, pero que no es visible desde la Tierra. Periódicamente se descubren nuevas lunas orbitándolo. Las más conocidas son Io, Europa, Ganímedes y Calixto, estudiadas a fondo por primera vez por la nave interplanetaria (y casi interestelar) Voyager.
Io es volcánico debido a la acción de fuertes mareas gravitatorias provocadas por Júpiter. Es el cuerpo celeste con más actividad volcánica que se conoce en el Sistema Solar.
Europa, Ganímedes y Calixto son grandes lunas heladas en las que en su interior se encuentra seguramente océanos de agua más o menos salada y en las que podrían darse temperaturas favorables para la existencia de vida.
Europa presenta una corteza de hielo bastante gruesa y aparece agrietada. Ganímedes es la luna más grande (5.262 km de diámetro) del Sistema Solar, más grande incluso que Plutón y Mercurio. Calixto está cubierta por miles de cráteres.

Júpiter brilla con una intensa luz blanco-amarillenta. Suele ser fácil de identificar. Se cree que un astrónomo chino en el año 366 a. C. detectó visualmente la luna Ganímedes y dejó constancia escrita de este hecho.

Con unos prismáticos podemos identificar las 4 lunas galileicas, siempre que se hallen alejadas visualmente del planeta. Si se miran cada día podrás percibir que se han desplazado. Io requiere casi 2 días para dar una vuelta alrededor de Júpiter, Europa requiere 3 días y medio, Ganímedes algo más de 7 días y Calixto casi 17.

Puedes ver una simulación de la posición de los satélites de Júpiter pulsando aquí.

A través de un telescopio podemos ver 2 bandas oscuras de nubes cercanas al ecuador joviano. Los polos también son oscuros. Con un buen telescopio puede verse la mancha Roja. Existen programas que muestran aproximadamente cómo se ven los planetas en cada momento, lo que ayuda a prever cuándo se verá la mancha.

Entre el planeta y los satélites se dan curiosos eclipses, tanto cuando la Luna pasa por delante del planeta en el que se aprecia la sombra de ésta, como cuando pasan por detrás y son eclipsadas por las sombra del planeta. Estos datos también pueden conseguirse mediante programas informáticos o en revistas especializadas en astronomía, así como en Internet. Si las condiciones atmosféricas lo permiten, podemos poner más aumentos en el telescopio, entonces podemos ver estructuras nubosas en forma de óvalos y curvas. La rotación es claramente visible mientras miramos a través del telescopio, si por ejemplo estamos mirando la mancha roja, en 5 horas atravesará la superficie de un extremo a otro, o sea que en sólo 2 horas veremos que ha atravesado medio planeta visto desde la Tierra.


SATURNO

Cómo se ve Saturno

Fotografía de Saturno a través de un telescopio de aficionado a altos aumentos. Anveal Es el segundo planeta gaseoso en distancia al Sol, se encuentra a unos 1.427 millones de km de éste (a 1 hora y 20 minutos-luz). Es algo más pequeño que Júpiter (120.536 km de diámetro) en el que cabrían unas 844 Tierras. Necesita 29 años y medio en dar una vuelta alrededor del Sol. La estructura interna es muy similar a Júpiter, pero es menos denso que éste, tanto que podría flotar encima del agua, si eso fuera posible. El planeta está rodeado por un sistema de anillos formados por fragmentos de hielo y rocas, restos de la etapa de formación del planeta. Tienen un espesor menor de 200 km, pero un diámetro de unos 270.000 km y están clasificados granulométricamente: los fragmentos más grandes se encuentran cerca del planeta y éstos van reduciéndose hacia el exterior. Tiene más de 30 lunas, una de las más famosas es Titán, que presenta una atmósfera densa de nitrógeno y metano y una sonda artificial la alcanzará en el año 2.004. Se cree que la situación actual es parecida a la que se encontraba la Tierra primitiva. Posiblemente se encontrarán mares de metano.

Saturno es algo menos brillante que Júpiter, tiene un color amarillento bastante característico. Al igual que los otros planetas puede distinguirse de las estrellas por su brillo uniforme.

A través de los prismáticos se puede intuir un cuerpo amarillo ovalado y quizás pueda verse Titán si se dispone de grandes aberturas y aumentos.

Saturno visto a través de un telescopio puede ser la experiencia más maravillosa que pueda contemplar un astrónomo aficionado. Aun disponiendo de un sencillo telescopio se puede ver el sistema de anillos englobando al planeta. Si podemos poner más aumentos podemos ver la sombra del anillo sobre el planeta, y a su vez la de éste sobre el anillo en la parte posterior. Pueden distinguirse bandas nubosas sobre el planeta. También pueden verse más de 5 satélites disponiendo de un telescopio de gran abertura. Titán puede verse con un telescopio refractor de 6 cm. El eje del planeta no es perpendicular al plano imaginario sobre el que orbita, por lo que desde la Tierra vemos el anillo inclinado. Según pasan los años podemos ver la parte superior o inferior del anillo y aproximadamente cada 15 años los vemos de canto y desaparece de nuestra vista, como pasó en 1995 y como volverá a pasar en el año 2010. En el año 2002 veremos los anillos con su máxima inclinación, mostrando la parte inferior, de forma parecida a como aparece el planeta en la parte superior derecha de la fotografía.


URANO

Cómo se ve Urano

Urano fotografiado por la sonda Voyager 2. (NASA/JPL) Es el tercer planeta gaseoso y séptimo en el cómputo general. Se encuentra a 2.871 millones de km del Sol (unas 2 horas y 40 minutos-luz). Presenta un núcleo rocoso y un manto de Helio, Metano y amoníaco. En su interior cabrían unas 64 Tierras (51.118 km de diámetro). El eje de rotación está inclinado unos 90º, por lo que a veces muestra un polo hacia el Sol, otras veces el ecuador y posteriormente el otro polo, según va orbitando alrededor del Sol. Requiere 84 años para realizar una órbita alrededor del Sol. Tiene más de una docena de satélites a su alrededor que giran en el mismo plano en el que lo hace el ecuador del planeta. El metano de la atmósfera tiñe de azul la superficie de la atmósfera.

En condiciones de mínima contaminación lumínica, puede llegarse a ver a simple vista. Se ve como un punto muy débil y hay que conocer su posición exacta para poderlo detectar.

A través de los prismáticos no mejora mucho la cosa, sigue siendo un punto débilmente iluminado por el Sol.

A través de un telescopio puede verse un círculo minúsculo de color azulado verdoso. Ese pequeño círculo es lo único que nos indica que se trata de un planeta y no una estrella.


NEPTUNO

Cómo se ve Urano

Neptuno fotografiado por la sonda Voyager 2. (NASA/JPL) Es el planeta gaseoso más externo que se conoce. Tiene un tamaño equivalente a unas 58 Tierras (49.528 km de diámetro), se encuentra a unos 4.497 millones de km del Sol (unas 4 horas y 10 minutos-luz de distancia) y necesita casi 165 años para dar una vuelta al Sol. Presenta una tonalidad azul-verdosa en distintas bandas de diferente intensidad. Sobre estas bandas pueden aparecer pequeñas nubes alargadas de cristales de hielo de metano. Soplan vientos superficiales de hasta 2.000 km/h.
Tritón es el mayor de sus satélites (2.700 km de diámetro) y presenta una débil atmósfera de nitrógeno. Aún tratándose del cuerpo más frío del Sistema Solar, es uno de los que tienen una mayor actividad volcánica. Se han encontrado centenares de volcanes o géisers que emiten gases y hielo a cientos de km de altura.

No es visible a simple vista.

No es visible a través de prismáticos.

Conociendo exactamente su posición en el cielo puede verse a través de unos prismáticos como un punto extremadamente débil.

A través de un telescopio apenas si puede apreciarse su volumen. No tiene más interés que el mero hecho de haberlo visto.


PLUTON

Cómo se ve Plutón

Plutón y su luna fotografiados por el Hubble. (NASA/JPL) Plutón es el planeta de la polémica, para muchos astrónomos sencillamente se trata de un gran asteroide o una luna que perdió Neptuno, para otros realmente se trata de un planeta. Tiene un diámetro de 2.300 km, por tanto es más pequeño que nuestra Luna. Se encuentra a unos 5.913 millones de km del Sol (a unas 5 horas y media-luz) y requiere 248,5 años para realizar una revolución alrededor del Sol, por lo que, desde que se descubrió (1930), aun no ha realizado una vuelta completa. Le acompaña una luna de la mitad del tamaño del planeta (1.200 km de diámetro). Desde allí el Sol se vería como un punto destacado del cielo, pero poco más. Ninguna misión espacial lo ha estudiado.

Recientemente se han descubierto dos nuevas lunas acompañando a Plutón que han recibido el nombre de Nix e Hidra.

No es visible a simple vista.

No es visible a través de prismáticos.

Visible como un débil punto de luz a través de grandes telescopios en condiciones atmosféricas ideales.


LOS COMETAS

Cómo se ven los cometas brillantes

Núcleo del cometa Borrelly fotografiado por la sonda Deep Space 1 el pasado 22 de octubre de 2001.NASA/JPL Se los definen básicamente como grandes bolas de nieve sucia y suelen tener diámetros de entre 500 m y 50 km Se creen que son gases congelados en las partes externas de nuestro Sistema Solar que expulsó el Sol de sus proximidades debido a los intensos vientos solares que emitía poco después de empezar a existir. Parte de esos gases expulsados componen la atmósfera de los planetas gaseosos, pero otros se escaparon hacia zonas mucho más frías y lejanas en los que se congelaron y agregaron para dar lugar a esos cuerpos gélidos. Dentro de esas masas heladas quedaron atrapadas partículas rocosas.
El cometa más conocido, aunque no siempre el más espectacular, es el cometa Halley que se aproxima al Sol cada 76 años.

Cuando un cometa se aproxima al interior del Sistema Solar su superficie helada empieza a sublimar (pasa directamente del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido). Se crea alrededor de ese cuerpo una gran nube de gases que lo rodean y que se ilumina debido a las radiaciones solares. Esa especie de caparazón de gases que envuelve al núcleo se llama Coma y llega a tener un diámetro de entre ¡¡1 y 2 MILLONES DE KILÓMETROS!! rodeando al núcleo de tan sólo unos cuantos kilómetros. Cuando se encuentra mucho más cerca del Sol el proceso de "descongelación" es mucho más intenso y el viento solar (que consiste en la emisión de partículas atómicas por parte del Sol a altas velocidades: 300-600 o + km/seg.) arrastra esa nube en dirección contraria, al igual que el viento arrastra el humo de una chimenea. Esa extensión de gases que siempre apunta en dirección contraria al Sol recibe el nombre de Cola y puede llegar a tener una longitud de hasta ¡¡160 MILLONES DE KILÓMETROS!!, más que la distancia entre el Sol y la Tierra. Pese a todo eso la densidad de la Cola es tan baja que se ha llegado a decir, exagerando mucho, que cabría dentro de una botella. Pero a pesar de esa baja densidad, refleja extraordinariamente bien los rayos del Sol, que es lo que nos llega a nuestros ojos.

Un cometa puede ser gigantesco, pero si pasa por detrás del Sol o muy lejos de nosotros se tratará de un cometa muy poco espectacular e incluso indetectable. Sin embargo un cometa pequeño, con un núcleo de unos pocos kilómetros de diámetro, si pasa cerca de nosotros puede ofrecer un espectáculo inmenso.

Según su órbita un cometa pasa periódicamente cerca del Sol cada pocos años, cada miles de años o sólo pasan una sola vez, según lo abierta que sea la trayectoria que describa. Al aproximarse al Sistema Solar se ven afectados por la atracción gravitatoria de Júpiter que puede alterar su órbita modificándola de tal forma que un cometa que se aproximara al Sol cada miles de años podría hacerlo cada pocos años. Aunque también la órbita de un cometa periódico puede variar a una órbita mucho más abierta al pasar cerca de un planeta o incluso perderse por el espacio y nunca jamás volvería a aproximarse a nuestro Sol.

En cada paso el cometa pierde una pequeña fracción de gases y pequeñas rocas. A medida que se suceden esas aproximaciones el cometa va haciéndose cada vez más pequeño hasta que puede llegar a desaparecer. A veces las mareas gravitatorias son tan intensas que pueden fragmentar el cometa en pequeños trozos y algunas veces son tan intensamente atraídos por el Sol que acaban chocando contra él. A veces eso ocurre contra algún planeta, que es lo que se piensa que ocurrió hace unos 65 millones de años en la Tierra, y que posiblemente pueda ser el motivo de la extinción definitiva de los dinosaurios.

Existe una gran variedad de cometas, algunos pueden percibirse a simple vista en condiciones propicias, como es el caso de los cometas Hyakutake o el Hale-Bopp. En estos casos puede verse una nube acompañada por una cola más o menos grande. Con el paso de los días puede detectarse el movimiento del cometa sobre el fondo estrellado. Son muchos los que piensan que un cometa se ve como un meteorito que cruza rápidamente el cielo, pero por suerte eso no es así.

Los cometas se encuentran formando una gran esfera que envuelve el Sistema Solar llamada Nube de Oört. Se encuentra extremadamente lejos de nosotros y se creen que existen miles de millones de cuerpos helados que de vez en cuando se ven atraídos por nuestra estrella y se aproximan a ella.

Los grandes cometas se ven mejor a simple vista, los que son algo más débiles o pequeños se ven mucho mejor con prismáticos. Se espera que para finales del año 2001 puedan verse dos cometas que puedan llegarse a ver a simple vista, pero se verán mucho mejor con prismáticos.

La inmensa mayoría de los cometas que pueden verse desde la Tierra han de verse con prismáticos o telescopios ya que suelen ser muy poco brillantes y pequeños. La forma en la que aparecen varían: pueden aparecer en forma de una pequeña esfera de luz nebulosa, pueden tener una sola cola, o varias, etc. Hay astrónomos aficionados que se dedican a vigilar el cielo con prismáticos de gran abertura para ver si encuentran un nuevo cometa. Muchos de los cometas que se descubren han sido descubiertos por aficionados con sus prismáticos o sus telescopios.

A través de un telescopio podemos ver un pequeño punto brillante de luz envuelto en una gran nube de gases, es el núcleo. Algunos cometas sólo se pueden ver a través de los telescopios.


METEORITOS

Cómo se ven los bólidos

Fotografía de micrometeoritos El Sistema Solar está inundado de pequeñas partículas rocosas, muchas de ellas son restos de la formación del Sistema Solar y otras muchas son los restos dejados por el paso de un cometa, de ahí que incluya a los meteoritos en este 2º apartado. Si esos restos chocan contra nuestra atmósfera se vuelven incandescentes debido a la intensa fricción. Algunos de esos fragmentos impactan contra nuestra atmósfera a ¡¡70 km/seg!! y se volatilizan rápidamente. A este fenómeno visual lo conocemos con el nombre de estrella fugaz, aunque el nombre no sea correcto. Esas partículas que chocan contra nuestra atmósfera suelen ser más pequeñas que un grano de arroz y las más comunes tiene tamaños similares a un grano de azúcar.

Se estima que cada año caen a la Tierra unas 30.000 Toneladas de material meteórico a la Tierra. Si se volatilizan totalmente mientras atraviesan la atmósfera, reciben el nombre de meteoro, pero si llegan a alcanzar la superficie terrestre entonces se llaman meteoritos. Cuando nuestra Tierra atraviesa una zona del espacio en la que previamente ha pasado un cometa, nuestra atmósfera puede "barrer" de partículas el rastro de partículas dejadas por éste. Desde la Tierra vemos ese fenómeno en forma de "lluvia de estrellas". Las más famosas son las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo que se repiten año tras año hacia el 12 de agosto. En la sección de Taller de Astronomía explico cómo podemos buscar micrometeoritos. Los hay de muchos tipos: metálicos, metálico-rocosos o totalmente rocosos. De cada uno de esos tipos se pueden seguir haciendo clasificaciones según su composición, etc. Algunos de esos meteoritos proceden de asteroides, de Marte y de la Luna.

Como mejor se ve una lluvia de estrellas es a simple vista. No todas las lluvias son iguales, algunas son muy brillantes, otra muy débiles, caen a poca o gran velocidad y en algunas se pueden distinguir colores según el tipo de material que esté fundiéndose (al igual que en los petardos). Los más grandes pueden dejar un rastro de cenizas incandescentes que puede permanecer en el cielo durante minutos. Los vientos de la estratosfera pueden deformar esas colas dando figuras curiosas al igual que las cenizas incandescentes de los cohetes de pirotecnia.

Al ser un fenómeno tan rápido difícilmente podremos seguirlos con unos prismáticos. éstos se recomiendan para ver la caída de bólidos que no son más que meteoritos de un tamaño mayor, que dejan una estela detrás de él y que incluso pueden escucharse. Tuve la oportunidad de poder seguir un bólido de esas características hace unos años y pude ver perfectamente como el meteorito se iba fragmentando en trozos más pequeños mientras caía, además de oírlo en forma de silbido (realmente no se trata de un sonido, se trata de la vibración de objetos cercanos al interaccionar con las ondas de radio generadas por la caída del bólido). Es un espectáculo soberbio, pero impredecible.

Los telescopios son aun menos recomendables. Quizás sólo nos permitan ver con un poco de detalle esas cenizas incandescentes tras el paso de un bólido.


Vuelve a la 1ª parte. Del Sol a Marte-


Vuelve al inicio de la página


Página creada por Antonio Hernández.
Si quieres utilizar texto o fotos hechas por mí, incluye una referencia o un enlace a mi página. Gracias.