William Herschel nació en Alemania, en el año 1738, en el seno de una familia en la que todos se dedicaban a la música, aunque con escasa fortuna. Dedicado al óboe, fue enviado, como miembro de la Guardia Real, a Inglaterra, hasta terminar su período militar. Allí siguió, sobreviviendo a base de conciertos y lecciones de música, hasta obtener un puesto fijo de organista en una iglesia. Mientras tanto, comenzó a estudiar matemáticas, óptica y astronomía, apasionándose especialmente por esta última, sobre todo a partir del momento en que dispuso de un telescopio muy sencillo. Al no poder disponer de uno más potente, debido a impedírselo su situación económica, decidió fabricarlo él mismo en su propia casa. En 1774 terminó un pequeño telescopio reflector, y lo siguió mejorando año tras año, ampliando su abertura para poder contemplar lejanas estrellas. En 1781, con un telescopio de unos 200 aumentos, observó un astro que no era un punto brillante, sino un disco de diámetro apreciable, que además se desplazaba levemente noche tras noche. Herschel informó a otros científicos de su descubrimiento, y una vez rechazada la posibilidad de que se tratara de un cometa, se llegó a la conclusión de que se había descubierto un nuevo planeta, al que se asignó el nombre de Urano, con el cual se duplicaba el tamaño de nuestro Sistema Solar.
Tras este descubrimiento, la vida de Herschel cambió por completo: fue nombrado astrónomo real y pudo dedicarse plenamente a la astronomía. En 1785 construyó el mayor de sus telescopios, un reflector de 12 m de largo con un espejo de 1'5 m de diámetro, que pesaba más de 5 toneladas y estaba instalado en el jardín de su casa. Con él observó los satélites de Saturno y Urano (descubriendo personalmente algunos de ellos). Aplicó las leyes de Newton a los sistemas de estrellas dobles, descubrió el desplazamiento del Sol hacia el "ápex", y dedicó especial atención al estudio de la distribución de las estrellas en el Universo. Afirmó que el Sol es sólo una estrella de las muchas que componen nuestra Galaxia, la Vía Láctea, a la que asignó la forma de una galleta gorda por el centro y chata en sus bordes. Durante sus investigaciones, registró nebulosas fuera del plano de la galaxia, y consideró que, como ya había intuído Kant, se trataba de otras galaxias situadas a enormes distancias de la nuestra, a las que denominó "Universos-islas". Descubrió cúmulos globulares y nebulosas formadas por materia interestelar, multiplicando enormemente las dimensiones del universo conocido. Murió en 1840, a la edad de 83 años.
