Ofiuco representa al Serpentario, el que tiene sujeta la serpiente, y se trata de Asclepio, hijo de Apolo y Coronis. Cuando ésta fue infiel a Apolo e iba a dar a luz, fue condenada a morir abrasada en el fuego, pero Apolo salvó al niño y lo dejó bajo el cuidado del centauro Quirón, quien le enseñó los secretos de la Medicina. Efectuó varias resurrecciones, sirviéndose de la sangre de las Gorgonas (tres hermanas monstruosas cuyas cabezas tenían serpientes en vez de cabellos) y de las plantas que le enseñó una serpiente. Fue fulminado por Zeus, quien no estaba dispuesto a que los mortales resucitasen, pero fue catasterizado en el cielo en honor a su padre.