Mientras la ciencia retrocedía en Occidente, los estudios astronómicos renacían con fuerza en los países del Islam. Los árabes, muy influenciados por la civilización griega (tras un primer período en que la despreciaron), crearon en sus dominios importantes centros culturales, en los que proliferaban escuelas semejantes a las alejandrinas. En Astronomía, los árabes adoptaron el sistema de Ptolomeo, cuya obra fue traducida al árabe con el título de "Almagesto". Fundaron numerosos observatorios, y perfeccionaron muchos instrumentos, entre ellos algunos relacionados con la óptica. Aunque no aportaron nuevas ideas, mantuvieron viva la ciencia griega en medio del oscurantismo medieval, de manera que aquella pudo ser transmitida a través de esos siglos.
