Cuenta la leyenda de los cubeos del Amazonas que la Tierra recibía cada noche a su amante secreto, sin saber de quién se trataba. Deseando conocer su identidad, una noche preparó una tinta roja y, con ella en la mano,acarició la cara de su amante, para poder reconocerlo a la luz del día. Desgraciadamente, se trataba de su propio hermano Luna, quien desde entonces debe contentarse con mirar a la Tierra desde la puerta de su "maloca". A veces se esconde detrás de ella, y sólo deja ver su cara pintada de rojo: entonces es eclipse de Luna...
