Después de la fabulosa época griega, la ciencia,particularmente la Astronomía, sufrió siglos de estancamiento. El proceso comenzó con la consolidación del Imperio Romano y, durante la Edad Media, Occidente no aportó nada original al desarrollo de esta ciencia. La característica fundamental de la cultura del medioevo fue el dominio de la teología sobre cualquier otra tarea intelectual. El monopolio espiritual de la Iglesia terminó suplantando la ciencia por la fe. En esta oscura época, brilló la figura de Hipatia, que nació en Alejandría el año 370. Esta filósofa griega estudió en Atenas y, al regresar a su ciudad natal, abrió una escuela, en la que enseñaba astronomía y matemáticas. Destacan, entre otros, su trabajo sobre las cónicas y su manejo del astrolabio. Considerada como la primera mártir del conocimiento científico, fue víctima de un conflicto político-religioso en el año 415. Acusada de idolatría, fue salvajemente torturada, asesinada y mutilada por el populacho, incitado por unos monjes.
