Esta figura, con aspecto de cabra, representa al dios Pan. Hijo de Hermes, era un dios protector de los campos, el ganado y los pastores. Su aspecto era tan horrible, que su propia madre salió huyendo cuando lo vio nacer. Tenía aspecto de cabra velluda y negra, y se entretenía asustando en los bosques a ninfas y viajeros, que al verlo sufrían el "terror pánico".
Cuando Rhea creó al monstruo Tifón para vengarse de los dioses del Olimpo, Pan se arrojó al mar, convertido en un pez-cabra, y con un penetrante alarido salvó al dios Zeus de ser devorado por el monstruo. Como premio, Zeus lo catasterizó y lo elevó al firmamento. Aunque los dioses del Olimpo lo trataban con desprecio, Apolo aprendió de Pan la forma de realizar profecías, y Hermes copió una flauta diseñada por él.