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POLÍTICA DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO Y TURISMO NO ESPECULAR CON EL FUTURO
La Ley del Suelo justificó la liberalización de la oferta y la desregulación como medios que conducirían a la contención del precio de la vivienda y a la satisfacción de las necesidades sociales a través de los mecanismos de mercado; sus resultados son suficientemente explícitos. A la vez, siguen sin establecerse criterios racionales para el planeamiento urbanístico. El turismo, sobre todo en la costa, es un factor particularmente grave de desequilibrio. Más allá de algunas experiencias concretas y casi siempre efímeras en espacios muy degradados (Baleares y Canarias), en general se sigue optando por un turismo de alto impacto, despilfarrador de recursos y agresivo con el medio. El sistemático incumplimiento y la reforma de la Ley de Costas y la aplicación de la Ley del Suelo en zonas del litoral han provocado el deterioro acelerado de la franja costera. La política urbanística debe respetar el medio ambiente y conservar el suelo y el paisaje, evitando desarrollos urbanísticos difusos y corrigiendo los numerosos incumplimientos de la normativa vigente. Así mismo, la planificación urbanística debe abrirse a la participación social, impulsando mecanismos de control sobre los procesos especulativos y promoviendo el acceso universal a una vivienda digna. Por último, es necesario reorientar la actividad turística hacia un modelo contenido, diversificado y de calidad, corrigiendo los efectos producidos por el consumo y deterioro excesivos de los recursos naturales.
COMPROMISOS PROPUESTOS • Derogar la actual Ley del Suelo y elaborar, para 2005, una legislación más restrictiva basada en criterios de control de la especulación, desarrollo de la vivienda social y protección ambiental. • Elaborar un Plan Nacional de Turismo, con la participación de todos los sectores implicados, que garantice un desarrollo equilibrado y de calidad. • Poner en marcha medidas impositivas que penalicen la vivienda vacía y la segunda residencia y actúen a favor de los sectores sociales más frágiles. • Desarrollar un Plan Estratégico para la gestión integrada de las zonas costeras. |
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