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MANIFIESTO POR UNA Por una Serranía viva, decimos ¡basta ya! La Serranía se
ha convertido en una comarca deprimida a nivel demográfico, laboral, cultural,
económico... Las escuelas se
cierran, este año la de La Yesa, mientras asistimos a magníficos esfuerzos
como el de Sot de Chera por mantenerla viva, la escuela y el pueblo, haciendo
bueno el lema que dice que "un pueblo sin escuela es un pueblo
muerto". Tenemos vertederos
de Residuos Sólidos Urbanos, gestionados por GIRSA, en Pedralba, Chelva y
Alpuente y somos la comarca con el raro honor de acoger el mayor número de
vertederos de la provincia de Valencia. En los últimos meses la Diputación, a
través de la empresa GIRSA viene presionando a Pedralba, con formas incluso
mafiosas, para ampliar su vertedero comarcal y convertirlo en un vertedero
provincial. Alpuente ha ampliado su vertedero con harinas cárnicas, posibles
portadoras del mal llamado de "las vacas locas", y basuras de otras
procedencias, lo que se ha hecho con precipitación, sin garantías sanitarias y
poniendo en peligro el futuro económico de la población. Nos acordamos cuando
se habilitaron de forma provisional los vertederos de Alpuente y Chelva para
acoger durante unos meses basuras del área metroplitana de Valencia que luego
se iban a retirar; han pasado años y no sólo no se retiran sino que se amplían
los vertederos y los vertidos. GIRSA también
gestiona el futuro vertedero de Residuos Industriales que en Losa del Obispo
viene a sustituir al anterior vertedero, ya colmatado, de Residuos Inertes y en
el cual se vertieron de forma ilegal todo tipo de productos con el visto bueno
de la empresa y la Diputación. Los intentos de analizar los vertidos,
promovidos por distintas asociaciones, se convirtieron en una pantomima que nos
demuestra el cinismo de las empresas de la Diputación: GIRSA Y EGEVASA. La sanidad da
verdadera pena, hemos de realizar desplazamientos desproporcionados para recibir
asistencia médica básica y en situaciones graves vemos peligrar la vida e
incluso morir a nuestra gente por falta de una cobertura adecuada. Cada vez se
hace más necesario un programa de salud para nuestra comarca que contemple
aspectos como: hospital comarcal, red de ambulancias, más servicios den los
Centros de Salud existentes, mejora de las urgencias, etc. Otra empresa de la
Diputación, EGEVASA, está construyendo en Calles, en la partida de Saletas,
una planta de tratamiento de los lodos y fangos procedentes de todas las
depuradoras de Valencia. Además de lo que supone la instalación de esta planta
para el futuro, los accesos a la planta y las obras de infraestructura básica
están provocando graves daños al patrimonio de nuestra comarca mientras las
autoridades autonómicas y locales lo silencian. No olvidamos que el alcalde de
Calles es además el Presidente de la Asociación que gestiona el Programa
LEADER en esta comarca, un programa que tiene como principal objetivo la defensa
del patrimonio cultural y natural del territorio y que apuesta por modelos de
desarrollo sostenido y sostenible. Laboralmente somos
una comarca con un alto índice de trabajo sumergido, trabajo precario y muy
desprotegido sindicalmente ya que la mayoría de empresas impiden el derecho a
sindicarse, incluso el acceso de sindicatos a sus empresas, y cuando se producen
reivindicaciones los trabajadores son rápidamente represaliados. Nuestro patrimonio
natural y cultural se encuentra abandonado. El reciente hundimiento del puente
romano que forma parte del Acueducto de la Peña Cortada ha puesto de
manifiesto, a pesar de las advertencias de técnicos y colectivos sociales, el
abandono en que nos tiene sumidos la Administración. Y así, llegamos
al tema de la minería. Justo hace ahora 6 años la empresa minera Caolines
Lapiedra, con domicilio fiscal en Llíria, intentó reabrir una antigua mina de
arcilla en la falda meridional de la Muela de Santa Catalina, montaña emblemática
del pueblo de Aras y de la Serranía que alberga los acuíferos de la población
y numerosos restos arqueológicos. Entonces, como hoy, el pueblo de la Serranía
se manifestó en contra de la reapertura y el Ayuntamiento se negó a tramitar
la licencia de actividad. La empresa presentó un recurso y hoy, cinco años
después, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha dictado
un fallo en el que se obliga al Ayuntamiento de Aras a tramitar dicha licencia
de actividad, lo que consideramos una afrenta para nuestra comarca y una
humillación para el pueblo de Aras. Hoy la Serranía se manifiesta, como
entonces, en contra de la reapertura de la mina de Santa Catalina por
considerar que supondría la desaparición de este lugar emblemático y, al
mismo tiempo, denunciamos la situación minera de la comarca donde la explotación
irracional de los recursos naturales ha acabado con extensas zonas de indudable
interés paisajístico creando uno de los principales problemas medioambientales
de nuestros pueblos, especialmente los de la Serranía baja y media. El 80 % del
territorio de la Serranía está declarado como zona minera. En la actualidad la
gran demanda de productos cerámicos ha supuesto un relanzamiento del sector cerámico
de Castellón, principal beneficiado de los destrozos de nuestros montes, y por
consiguiente una intensificación de las explotaciones mineras de la Serranía.
Se trabaja de noche y las multinacionales están comprando a precio de saldo
nuestro territorio, y pueblos como Aras, Titaguas y Tuéjar, libres hasta ahora
del impacto minero, están siendo en estos momentos objeto de deseo de las
empresas mineras, sin atenerse a las consecuencias sociales y morales.
Desde la comarca no negamos el hecho minero y la realidad económica que
supone para alguno de nuestros pueblos y para el País Valenciano, pero no
queremos un desarrollo económico a cualquier precio, no al precio de la Muela
de Santa Catalina, y otros muchos lugares emblemáticos y parajes naturales de
nuestra Serranía. Exigimos que la administración adopte medidas para un
desarrollo sostenible medioambientalmente y que produzca una distribución más
equitativa de la riqueza. El ejemplo de Andilla es bien elocuente, alberga
en su término 6 explotaciones mineras de donde se extraen miles de toneladas al
día sin recibir nada a cambio. Hace años que reclamamos un cambio radical en
el modo de explotar nuestros recursos minerales. Este cambio pasa por exigir a
la administración un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, donde se
establezcan las zonas de protección y las susceptibles de explotación. En
dicho Plan deberían participar los ayuntamientos de la comarca y los
colectivos sociales. En estos momentos la Conselleria de Industria, cuyos
intereses pasan por Castellón y no por la Serranía, está elaborando un Plan
de Ordenación de los recursos minerales. Denunciamos que se esté preparando a
espaldas de la Serranía, sin contar con nosotros. Podemos imaginar lo que puede
suponer: vía libre a la codicia de empresas mineras para la destrucción total
de nuestra comarca. Queremos
reivindicar el derecho de nuestras gentes a intervenir en un futuro en el que se
pueda seguir viviendo en esta tierra sin que la tengamos que vender para poder
seguir en ella, sin que la tengamos que destruir para no tener que emigrar a la
ciudad. Tenemos, pues, derecho a exigir ese futuro, no sólo a vivir en
el día a día defendiendo la permanencia en nuestra tierra. Por todo ello,
debemos movilizarnos, exigir soluciones para nuestra comarca, desde la unidad
de todos los que amamos esta tierra. Por eso, decimos ¡BASTA YA! POR UN DESARROLLO SOSTENIBLE POR UNA SERRANÍA VIVA Y UNIDA |
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