La Leptospirosis Humana , una de las principales endemias de los centros urbanos y rurales de algunos países de América Latina ha venido en aumento en los últimos años, tanto en países en donde por más de tres décadas se ha descrito y se ha transformado en una endemia de perfil estacional climático, como en países en donde, sin antecedentes de registros, se ha presentado recientemente en brotes explosivos. Se considera como la zoonosis de mayor diseminación a nivel mundial y frecuencia en los países tropicales.
A la Leptospirosis se le conoce también con los nombres de Enfermedad de Weil, fiebre canícola, ictericia espiroquética (hemorrágica), fiebre del cieno, fiebre de los arrozales, fiebre de los cañaverales, Leptospirosis porcina, enfermedad de los porqueros.
Es una enfermedad bacteriana, causada por espiroquetas del género Leptospira, de manera primaria es una enfermedad de animales salvajes y domésticos;en el humano las infecciones ocurren directamente con el contacto con la orina de los portadores o indirectamente en contacto con corrientes, estanques, zanjas o suelos húmedos contaminados con la orina de los portadores.
Las personas más expuestas al riesgo son aquellas que trabajan en arrozales, plantaciones de caña de azúcar, mataderos, así como granjeros, veterinarios, criadores de animales, así como los que se exponen a masas de agua dulce de ríos, canales o lagos contaminados por orina de animales domésticos y salvajes.
Como ya dijimos, son reservorio de la enfermedad animales salvajes y domésticos, los casos notables son las ratas (reservorio de Leptospira icterohemorrhagiae), los cerdos (L.pomona), los bovinos (L.hardjo), los perros (L.canicola) y los mapaches (L.autumnalis). Otros huéspedes animales incluyen a roedores ferales, venados, ardillas, zorros, mapaches y zarigüeyas.
Como se transmite?
A través de la piel y mucosas, sobre todo si hay excoriaciones, al ponerse en contacto con agua, tierra húmeda o vegetación contaminada con la orina de animales infectados. A veces se ha descrito la transmisión por alimentos contaminados con orina de roedores infectados, y en otras ocasiones, por inhalación de gotitas en aerosol de líquidos contaminados. La transmisión persona a persona es rara. Los enfermos suelen eliminar leptospiras por orina durante un mes, en algunos casos este período se prolonga por 11 meses.
Las manifestaciones clínicas de la Leptospirosis en humanos y animales son variables y van desde un aparente resfriado, hasta una enfermedad ictérica que afecta el riñón y el hígado. Las leptospiras se hacen evidentes al principio de la enfermedad y permanecen por una semana aproximadamente. Durante esta fase aguda las leptospiras pueden también estar presentes en el líquido cefalorraquídeo y en la leche de animales lactantes.
La enfermedad dura de unos pocos días a tres semanas o más. El restablecimiento en casos no tratados puede durar varios meses. Las infecciones pueden cursar asintomáticas. La tasa de letalidad es baja, aumentando de acuerdo a la edad. La muerte se debe principalmente a la insuficiencia hepatorenal, al síndrome de insuficiencia respiratoria o a arritmias por afección del miocardio.
El diagnóstico de certeza del laboratorio es el aislamiento de las leptospiras de la sangre (en los primeros 7 días) o del líquido cefalorraquídeo (del cuarto al décimo día) durante la fase aguda de la enfermedad, y de la orina después del décimo día, o a través del aumento significativo de anticuerpos en 2 o más muestras tomadas apropiadamente. El reconocimiento de organismos aislados como las leptospiras se basa en su morfología, movilidad y características de cultivo. Para identificar cepas aisladas de cultivos, también se realizan exámenes de clasificación de cultivo, los cuales pueden tener relevancia epidemiológica o forense.
Qué podemos hacer para evitarla o prevenirla?
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Educación a la población acerca de los modos de transmisión y formas de evitar el contacto con aguas y tierras contaminadas, así como los medios de protección en trabajos que obligan a la exposición.
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Evitar nadar o vadear en aguas que puedan estar contaminadas con orina de ratas.
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Protección por medio de botas y guantes en actividades con riesgo de infección.
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No caminar descalzos en lodos, charcos o pantanos, ni bañarse o nadar en pozos o aguas estancadas.
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Drenaje de aguas en que se sospecha contaminación.
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Control de roedores y saneamiento básico en las viviendas en áreas de riesgo.
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Alejamiento de animales domésticos infectados. La vacunación puede realizarse en animales de granja y domésticos. La inmunización evita la enfermedad pero no necesariamente la infección ni la eliminación de leptospiras en la orina.
La inmunización en humanos no está extendida, y debe hacerse con las especies que predominen en el país.