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¿Qué es y cómo prevenirla?

 

La diarrea es uno de los motivos de consulta médica más común durante la infancia. Su frecuencia aumenta durante los meses de primavera y verano. Está muy ligada a las condiciones sanitarias, la disponibilidad de agua potable y el cuidado en la preparación y mantenimiento de los alimentos. Por ello, en todos aquellos lugares donde estas condiciones son deficientes, la diarrea aparece como una de las principales causas de enfermedad y también de muerte, y son los niños los más afectados.

¿Cómo es la enfermedad?

Se denomina diarrea al aumento del número, fluidez y volumen de las evacuaciones. En los chicos menores de 2 años, la presencia de tres o más deposiciones semilíquidas en un período de doce horas, debe considerarse diarrea, aunque en ellos una sola evacuación que presente moco o sangre, también es diarrea. 

Otros síntomas pueden acompañarla: fiebre, dolor abdominal, náuseas o vómitos.

Las consecuencias más importantes de la diarrea en los niños son la desnutrición y la deshidratación.

Los papás deben estar alertas para evitarlas, y consultar inmediatamente al médico o a un centro de salud.
Según el tiempo que duran, las diarreas pueden ser agudas o crónicas. Las primeras comienzan en forma brusca, habitualmente duran de cinco a siete días y se curan solas, es decir, sin medicación. Las crónicas, en cambio, se prolongan más de dos semanas y, en general, son causadas por enfermedades que requieren estudios especiales.

¿Por qué se producen las diarreas?

No todas las diarreas son de origen infeccioso. Existen muchas causas que las pueden provocar, como las intoxicaciones con alimentos, algunos medicamentos y muchas enfermedades no infecciosas que afectan el intestino y producen alteraciones en la digestión y absorción de los alimentos.

Una gran variedad de microorganismos son causantes de las llamadas diarreas infecciosas. Diferentes tipos de bacterias, virus y parásitos pueden provocar cuadros diarreicos que no se distinguen, habitualmente, uno de otro.

¿Quiénes pueden enfermarse?


Algunos niños son más sensibles que otros para adquirir estos microorganismos y desarrollar diarrea:

  • Los menores de cinco años.

  • Los que tienen alterado su sistema de defensas.

  • Los desnutridos.

  • Los que viven en condiciones inadecuadas de higiene.
    Las bacterias, virus y parásitos que causan las diarreas infecciosas se adquieren a través del agua o de alimentos contaminados con materia fecal.

¿Cómo se contaminan el agua o los alimentos? 


Es importante conocer que las manos transportan muchos gérmenes. Siempre deben lavarse con agua y jabón después de usar el baño y, fundamentalmente, antes de preparar mamaderas u otros alimentos, como también antes de consumirlos. Los papás deben educar a sus hijos y verificar que tengan las manos limpias antes de comer. También insectos, como las moscas, pueden transportar gérmenes y contaminar los alimentos, por lo que estos deben mantenerse alejados de su alcance. Muchos alimentos, en especial los vegetales que tienen contacto con la tierra, pueden contaminarse si se los riega con aguas servidas. Por ello, es necesario lavar bien las verduras hoja por hoja, con agua segura, antes de su consumo.

Por último, se debe evitar la contaminación de las fuentes naturales de agua con aguas servidas mediante la instalación de redes cloacales. En lugares donde no hay cloacas, los pozos ciegos o letrinas deben estar alejados de las fuentes.

¿Cuándo consultar al médico?


Cuando la diarrea se presenta en cualquiera de las siguientes situaciones, se debe consultar al médico de inmediato:

  • Niños menores de un año.

  • Niños con alteraciones en su sistema de defensas.

  • Deposiciones abundantes con mucha pérdida de líquidos.

  • Vómitos que impiden la reposición adecuada de líquidos.

  • Presencia de fiebre.

¿Cómo se cura?


El principal objetivo del tratamiento de las diarreas es evitar la deshidratación y la desnutrición del enfermo.

  • La reposición de líquidos puede, en la mayoría de los casos, realizarse por boca.

  • Cuando hay vómitos, debe realizarse la hidratación oral con líquidos fríos que se deben ingerir en forma espaciada y en pequeñas cantidades.

  • Debe evitarse el uso de antidiarreicos, cuya eficacia en los niños no está debidamente comprobada y pueden, además, resultar contraproducentes.

  • No todas las diarreas requieren la administración de antibióticos. Sólo se los recomienda en situaciones especiales y con una cuidada indicación médica.

  • Para evitar la desnutrición de estos enfermos, es necesario que comiencen a alimentarse lo antes posible y en forma gradual, con alimentos que no estimulen el intestino como las frutas y las verduras.

 

 PARA RECORDAR

Medidas prácticas seguras

  • Evitar que la comida quede expuesta a temperatura ambiente.

  • Evitar que los insectos se posen sobre la comida o los utensilios.

  • Mantener medidas higiénicas (lavado de manos) antes y durante la preparación de alimentos y después de ir al baño o cambiar al bebé.

  • Mantener adecuada higiene de la cocina y de los utensilios.

  • Consumir alimentos seguros y agua potable.

Alimentos considerados seguros

  • Vegetales cocidos o crudos pero bien lavados con agua potable.

  • Frutas lavadas y peladas.

  • Lácteos pasteurizados.

  • Carnes y pescados bien cocidos.

Agua potable

  • El agua de red en los centros urbanos importantes se considera potable.

  • Se puede potabilizar el agua hirviéndola durante tres a cinco minutos, o agregar dos gotas de lavandina por litro (dejar actuar 20 a 30 minutos), o bien utilizando pastillas potabilizadoras según normas o instrucciones del fabricante.

Otra forma de diarrea: el cólera

Es una enfermedad diarreica aguda que afecta el intestino y causa a veces una deshidratación grave que puede llevar a la muerte. Es producida por una bacteria llamada Vibrio del cólera que sobrevive en el ambiente y persiste largo tiempo en las aguas superficiales de los desagües cloacales y en la materia fecal. Podemos señalar como característica del cólera su capacidad de propagarse y producir epidemias.

Los beneficios de la prevención

A raíz de las medidas tomadas por la aparición del cólera, han disminuido otras infecciones como las causadas por Salmonella, Shigella y Escherichia coli, entre otras.

 

 La diarrea es una enfermedad prevenible si se consumen alimentos seguros y agua potable. Tener incorporado el hábito del lavado de manos luego de ir al baño y antes de comer es fundamental. Sin duda, en los lugares donde no se cuenta con una red cloacal adecuada, esto debe optimizarse.