Concepto:
Enfermedad vírica, que afecta a animales de pezuña hendida como vacas, ovejas, cerdos y cabras, se trata de una enfermedad altamente contagiosa.
Sintomatología del animal:
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Perdida de apetito
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Fiebre
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Lesiones vesiculares en la boca
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Aumento de la salivación
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Cojera ocasionada por lesiones en las patas
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Animal joven aumenta la tasa de mortalidad por lesiones cardíacas
Epidemiología:
La organización de la ONU para la Agricultura y alimentación (FOA) anunció que la fiebre aftosa representa un riesgo en el ámbito mundial como una epidemia general, debido “al aumento del comercio internacional, a la circulación de animales y de alimentos derivados”. Teniendo en cuenta “ la amenaza mundial” que representa esta enfermedad, la FAO sugirió “ a todos los países expuestos al peligro que adopten una serie de iniciativas, como reforzar las medidas de vigilancia mediante campañas de información destinadas a los veterinarios y a las industrias agrícolas y de transporte”. La organización de Naciones Unidas recomendó también que los países “ refuercen las medidas de control en las fronteras y, sobre todo, la posible introducción de fiebre aftosa mediante vehículos, especialmente de transporte que regresan de zonas infectadas.
Vías de transmisión:
Prevención:
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El mejor tratamiento es prevenir la aparición con la vacunación de los animales.
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Evitar la concentración del ganado en las explotaciones.
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Prohibición de transporte de animales debido a su alto nivel de contagio y formas detransmisión, es una forma de evitar las epidemias.
Clínica:
El animal presenta un malestar general, perdida de apetito y fiebre. Presenta lesiones vesículas en la lengua, hocico y encías, a su vez esto provoca un aumento en la salivación y una disminución del consumo de alimento lo que lleva a una disminución del peso del animal.
El virus también provoca mastitis y lesiones vesiculares sangrantes y dolorosas lo que provoca una complicación en la eyección de leche y una disminución en la producción.
En los animales jóvenes de las especies provoca lesiones cardíacas ocasionando la muerte del animal.
Riesgos para la Salud de los consumidores:
No constituye en modo alguno un riesgo desde el punto de vista de la salud Pública ni de Seguridad Alimentaria. Los casos son benignos en humanos. Ello es así pese a que en la literatura científica hay descritos casos esporádicos de la enfermedad en la especie humana. En todos ellos, se trataba de personas en contacto directo con los animales enfermos y que, además, sufrieron una forma benigna de la enfermedad.
En el hipotético caso que improbable pase a la cadena de alimentación no supone un peligro para las personas.
El descenso del pH que se produce en el músculo en el proceso de carnificación es suficiente para inactivar al virus. Pese a ello, los subsiguientes tratamientos culinarios inactiva el virus residual. En cuanto a la leche, los procesos de higienización al uso (pasteurización, esterilización) son completamente eficaces para inactivar al virus.