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Estas medidas simples le ayudarán a ahorrar en la compra de alimentos y artículos para el hogar.

  

  Claves

  • Ir al supermercado una sola vez por semana. Quienes van más a menudo compran más artículos por impulso.
  • Ir al supermercado con una lista. Se ha observado que los que compran con lista gastan menos.
      
  • Tratar de comprar sólo cuando se está descansado y concentrado. Se está en mejores condiciones para calcular los precios, y para detectar errores en la caja.
     
  • Llevar una calculadora. Es útil para calcular el precio unitario. Las comparaciones deben hacerse en base al precio unitario y no al precio absoluto.
  • Comprar en un solo lugar. A menos que las diferencias sean muy grandes, se ahorra combustible y tiempo.
      
  • Preguntar a empleados del supermercado qué días se ponen las ofertas fuertes.
      
  • En algunos supermercados los mejores precios se ubican en los estantes más altos y más bajos, reservando los que están a la altura de los ojos para los precios que dan más margen al supermercado.
      
  • Comprar cantidad cuando los precios son buenos. Los limitantes son la caducidad del producto, el espacio disponible en casa para almacenar, y las posibilidades de que el precio del producto siga bajando.
     
  • Cuando se elige entre distintos tamaños de un producto, tener presente que no siempre es más económico el más grande. Calcular siempre el precio unitario.
      
  • No olvidarse de usar la tarjeta de cliente, si el supermercado ofrece una. Aprovechar los cupones de descuento.

  • Comentarios
      

    Si quiere ahorrar pero no desea extenderse a los detalles, centrarse en dos elementos: eliminar las compras innecesarias por impulso, y limitarse a comparar precios en los tres productos de mayor costo.


Bibliografía

  • Federal Trade Commission: 66 Ways to Save Money. Public Information Brochure, 1998.
    Folley RM, Pollard CM: Food Cents - Implementing and evaluating a nutrition education project focusing on value for money. Australian & New Zealand Journal of Public Health 1998; 22(4): 494-501.