Estas medidas simples le ayudarán a ahorrar en la compra de alimentos y artículos para el hogar.
Claves
Ir al supermercado una sola vez por semana. Quienes van más a menudo compran más artículos por impulso.
Ir al supermercado con una lista. Se ha observado que los que compran con lista gastan menos.
Tratar de comprar sólo cuando se está descansado y concentrado. Se está en mejores condiciones para calcular los precios, y para detectar errores en la caja.
Llevar una calculadora. Es útil para calcular el precio unitario. Las comparaciones deben hacerse en base al precio unitario y no al precio absoluto.
Comprar en un solo lugar. A menos que las diferencias sean muy grandes, se ahorra combustible y tiempo.
Preguntar a empleados del supermercado qué días se ponen las ofertas fuertes.
En algunos supermercados los mejores precios se ubican en los estantes más altos y más bajos, reservando los que están a la altura de los ojos para los precios que dan más margen al supermercado.
Comprar cantidad cuando los precios son buenos. Los limitantes son la caducidad del producto, el espacio disponible en casa para almacenar, y las posibilidades de que el precio del producto siga bajando.
Cuando se elige entre distintos tamaños de un producto, tener presente que no siempre es más económico el más grande. Calcular siempre el precio unitario.
No olvidarse de usar la tarjeta de cliente, si el supermercado ofrece una. Aprovechar los cupones de descuento.
Comentarios
Si quiere ahorrar pero no desea extenderse a los detalles, centrarse en dos elementos: eliminar las compras innecesarias por impulso, y limitarse a comparar precios en los tres productos de mayor costo.
Bibliografía
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Folley RM, Pollard CM: Food Cents - Implementing and evaluating a nutrition education project focusing on value for money. Australian & New Zealand Journal of Public Health 1998; 22(4): 494-501.